Por Alejo Lasa

Al igual que el gobierno nacional, el gobernador Sapag utilizó la expropiación parcial de YPF para ponerse a la oposición de centroizquierda en el bolsillo, encolumnando a partidos y coaliciones detrás de la bandera “nacional y popular”. Sin embargo, la dura realidad, que no se anda con vueltas, no le dio tregua al gobierno y rápidamente se terminó el entusiasmo. Sin haber entrado, al menos por ahora, en una situación de crisis “catastrófica” tipo Europa, la Argentina empieza a tener problemas en su economía, y la provincia de Neuquén no es ajena. Por primera vez desde que Sapag es gobernador, las cuentas corrientes del Estado provincial fueron deficitarias, lo que obliga al gobierno a ir ensayando distintas variantes, como la colocación de bonos o el impulso de alguna reforma en el ISSN para aumentar la “caja”. Hasta acá, los principales problemas se concentraban en las finanzas, y la apuesta combinaba resoluciones de corto plazo (bonos) como de mediano y largo plazo (explotación no convencional de petróleo y gas o minería). Pero empezaron los problemas políticos.

Un asesinato responsabilidad del Estado

El asesinato de Cristian Ibazeta dentro de la U11 volvió a poner en discusión no sólo la situación terrible que sufren los presos en las cárceles sino también la brutalidad e impunidad con la que se maneja la policía y la complicidad de los funcionarios. Las denuncias de los familiares de Cristian y abogados de Zainuco en la Legislatura, que tuvo que resignarse a escuchar el presidente del bloque del MPN José Russo, todavía siguen sin respuesta y se transformaron en un problema para el cuestionado Ministro Gastaminza, que se apresuró a decir que la policía no tuvo nada que ver en este asesinato. Todavía siguen pendientes el pedido de varios diputados, incluyendo a Alejandro López del Frente de Izquierda, para que vaya a dar explicaciones a la Legislatura, y el de Zainuco para que sea removido del Ministerio de Seguridad.

Un golpe a la megaminería en Neuquén

El contundente resultado del plebiscito de Loncopué contra la megaminería en aquella localidad es un duro golpe a la política de alianzas con las multinacionales mineras del gobierno del MPN (y por elevación al gobierno de Cristina, defensora de la megaminería en Santa Cruz y en todo el país). Más allá de cómo termine la pelea judicial que lanzó el gobierno, los números fueron claros: el rechazo fue casi unánime, incluso en una localidad con intendencia oficialista. El gobierno se jugó sobre la hora a que fracasara este plebiscito, nuevamente con el “superministro” Gastaminza a la cabeza, lo que magnifica aún más su propia derrota. Un “error de cálculo” que tiene consecuencias políticas.

La interna del MPN

La denuncia de los trabajadores de Vialidad Provincial de Zapala contra la recientemente creada Vial Neuquén S.A., que ven amenazados sus puestos de trabajo por esta nueva empresa creada por el Estado, volvió a sacar a la luz una interna del MPN que no se limita a “blancos” contra “azules”. La defensa del Ministro Coco a la creación de esta empresa contrasta con el diputado zapalino Darío Mattio, quien presentó, junto a un diputado radical y sin el resto de los diputados del MPN, un proyecto en la Legislatura para frenar el decreto de creación de Vial Neuquén S.A. La imposibilidad de re-relección de la dupla Sapag-Pechen abre las disputas por la sucesión dentro del partido provincial, que se van a ir acrecentando  con el correr del tiempo. Y como sabemos, las internas del MPN no se dirimen sólo en un cuarto oscuro.

Tendencias a la polarización política y social

Los problemas políticos y económicos del gobierno son todavía “manejables” pero marcan una tendencia, que en no muy largo plazo pueden agravarse y cambiar la situación de conjunto. La represión a los estatales el pasado lunes 4 y la respuesta con un paro de la CTA al día siguiente repudiando la misma, son un ejemplo de estas tendencias y de cómo se prepara el gobierno frente a un posible aumento de las respuestas y lucha de sectores de trabajadores. “Tenemos completamente filmados los hechos de violencia que se dieron en Hacienda y vamos a hacer lo mismo con esta nueva marcha convocada para la que ya dispusimos la protección policial en todos los edificios públicos por los que creemos que pueda pasar la marcha” dijo con total claridad el director provincial de Seguridad Pública, Gustavo Pereyra, sobre cómo va a manejarse el gobierno.

Pero muchos de los problemas trascienden la coyuntura y son cuestiones estructurales que, al no resolverse, amenazan con estallar violentamente más adelante. Desde hace años, el crecimiento económico de la provincia luego de la crisis de principio de siglo (“el 2001”) viene siendo sólo para un sector de alto consumo, pero manteniendo en la pobreza a miles. Las terribles condiciones de vida en los barrios del oeste, sin agua, sin gas, con viviendas precarias, familias enteras sin trabajo, con escuelas y hospitales sin presupuesto, etc, son cuestiones que cada vez le cuesta más tapar al gobierno.

La “respuesta” del Intendente Quiroga llamando al Consejo de Seguridad Ciudadana muestra la ubicación “macrista” del ex radical, preparando una alternativa de derecha al sapagismo hacia las elecciones del 2013 y las de 2015. La debilidad estratégica de la centroizquierda local vuelve a poner a la “oposición social” al MPN (centralmente los gremios estatales y docente, los ceramistas, etc) como oposición por izquierda al gobierno, aunque al menos por ahora sin llegar al nivel de masividad y enfrentamiento que alcanzaron en los 90’. Y a diferencia de aquellos años, el crecimiento de la izquierda clasista y su confluencia con sectores clasistas como la Agrupación Marrón Ceramista y la conquista en común de la banca obrera, deja abierta la hipótesis de que esta vez, frente a un posible resurgir de la lucha de clases, no sea la centroizquierda la que desvíe esos procesos hacia proyectos de colaboración de clase sino que surja una alternativa política de clase con peso en los sindicatos y la juventud, desde donde disputar el control territorial al MPN.

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