Por Alejo Lasa

El martes 22/05 vinieron los trabajadores y trabajadoras del Casino Magic a la Legislatura a contar las persecuciones que están sufriendo por parte de la patronal de Cristobal López a partir de que decidieron realizar asambleas y medidas de trabajo “a reglamento” porque los nuevos dueños del Casino se niegan a firmar el Convenio acordado oportunamente. Desde la banca del Frente de Izquierda habíamos presentado ya un proyecto de declaración al respecto.

Primero los dirigentes del SECNER (sindicato de los “casineros”) contaron que las provocaciones viene de hace tiempo, pero que pegó un salto con el despido de un trabajador de la sala de San Martín de los Andes y la suspensión de 106 compañeros y compañeras entre las salas de San Martín y la de Neuquén Capital. La patronal no sólo no pagó los días que duraron las suspensiones, en algunos casos 19 en un mes, sino que en algunos casos llegó a descontar un “plus” que desconocen el motivo, ya que les negaron los recibos de sueldos a los “revoltosos”.

En una Legislatura acostumbrada a largos debates entre un oficialismo y una oposición que poco se diferencian en los temas políticos centrales (Malvinas, YPF, etc), a entrevistas a candidatos a jueces y fiscales defensores de los milicos o de las causas por corte de ruta a los trabajadores y sectores populares, a charlas con funcionarios vaciadores como en el ISSN, las palabras de los trabajadores del Casino, y sobre todo de las trabajadoras, fueron como un puñal en el corazón, voces que no se callan ante nadie, que no respetan protocolos ni reglamentos.

Adentro del Casino se trabaja como en la dictadura militar”. “Trajeron 50 tipos de otras provincias para amedrentarnos, dicen que son de seguridad pero en realidad son unos patovicas que nos vigilan permanentemente”. “Yo estoy embarazada y me tiene horas trabajando parada, y encima con estos tipos atrás que te están mirando permanentemente, te miran la cola, a los ojos para intimidarte, así no quiero ir a trabajar nunca más”. “Cuando entramos se ponen todos en fila y te dicen cosas, te miran toda, esto es acoso hacia nosotras, las mujeres”.

Una tras otras las compañeras del Casino fueron denunciando las terribles condiciones de trabajo, las persecuciones y el acoso que sufren diariamente. Esto dio paso a que sus compañeros se sumaran con bronca a la denuncia contra la patronal de Cristobal López y su patota. “Es terrible la situación de las compañeras, si a uno le intimida que se paren tres o cuatro tipos atrás todos el tiempo, que ni te dejan moverte frente a la mesa, imaginate a las compañeras” decía uno. “Hay una compañera embarazada que por la panza ni puede estar parada ni puede moverse entre las mesas y sin embargo juntaron más las mesas para que no pueda trabajar. Lo hacen para que deje de trabajar, como si fuera un problema lo de la compañera. Pero no es una enfermedad, al contrario, hay que cuidar a esa compañera. Lo que sufren es acoso laboral y sexual”, agregó otro compañero.

Era imposible no hacer un paralelo entre lo que contaban los trabajadores y trabajadoras a lo que vivieron hace unos años los compañeros del Casino de Puerto Madero. La misma patronal, la misma política persecutoria. Pero para los diputados presentes, por si no conocían el caso, fueron los mismos trabajadores los que hicieron la comparación y llamaron a que vean los videos de lo que fue aquella lucha, derrotada pero peleada heroicamente, para entender lo que vivían ellos y cómo puede terminar este conflicto si la patronal no da una respuesta y no saca la patota de adentro.

Dentro de la Legislatura, inesperadamente, a los gritos, con bronca, se hizo oír la voz de la clase, y sobre todo de las mujeres trabajadoras, doblemente explotadas, doblemente hostigadas, doblemente acosadas, doblemente intimidadas, pero como demostraron, también doblemente fuertes.

Hay que apoyar a los trabajadores y trabajadoras del Casino. Su lucha, nuestra lucha, tiene que triunfar.

Anuncios