“Hace 36 años las Fuerzas Armadas tomaban sangrientamente el poder para liquidar la insurgencia obrera y popular que recorría el país desde 1969, en uno de los ascensos más formidables del Cono Sur. El objetivo del golpe fue liquidar toda una generación de obreros, estudiantes, intelectuales, profesionales y artistas que tenían un horizonte revolucionario para transformar el país. Por eso el golpe no fue producto de un grupo de militares “trasnochados” sino que fue planificado por una clase social: la burguesía argentina, apoyada por el imperialismo, centralmente el norteamericano, que financió e impulsó los golpes en América Latina bajo el denominado Plan Cóndor.

Empresas como Ford, Acindar de Villa Constitución, Ledesma en Jujuy, Automotores Orletti, entre otros, están en la lista de Centros Clandestinos de detención que funcionaron en la Argentina en aquellos años. Allí los gerentes, con la colaboración de la burocracia sindical que ya había sido parte de la triple A, entregaban los nombres de los obreros que luego eran secuestrados y muchos se encuentran desaparecidos, como la mayoría de la Comisión Interna de Mercedes Benz.

Hoy, a 36 años de aquel golpe genocida, estamos en las puertas de un nuevo juicio a los militares del circuito represivo “La Escuelita”, que actuaron en la región. Fue la lucha tenaz e inclaudicable de los organismos de derechos humanos, como nuestras Madres del Alto Valle, la que logró anular las leyes de Obediencia Debida y punto final de Alfonsín y los decretos de indulto de Menem. Por eso este 28 de marzo debemos estar en la calle acompañando a las Madres y a los organismos querellantes en esta causa, como el CeProDH y la APDH.

Uno de los militares emblemáticos de la represión en nuestra región está imputado en esta causa: Raúl Guglielminetti. Miembro del Batallón de Inteligencia 601, fue quien organizó primero el accionar de la triple A en la zona, usando como base de operaciones a la Universidad Nacional del Comahue, de la mano del rector interventor Remus Tetus. Por supuesto que exigimos para él y para todos los represores cárcel común y perpetua por genocidio.

Al día de hoy, muchas de las consecuencias de la dictadura siguen en pie. Y más aún, muchos de los funcionarios o miembros de las fuerzas represivas que actuaron bajo la dictadura siguen hoy en funciones, y por supuesto utilizando, en un nuevo contexto, algunos de aquellos métodos. Tan sólo un ejemplo basta para ilustrar: en septiembre de 2006 fue desaparecido Jorge Julio López, testigo del juicio contra Miguel Etchecolatz, y aún no se sabe dónde está. La misma investigación, impulsada por los querellantes, sacó a la luz que tan sólo en la policía bonaerense continúan en funciones 9026 policías que estaban en ejercicio durante la dictadura, deteniendo y desapareciendo compañeros.

También continúan reprimiendo y espiando a los que luchamos. Como demostró la denuncia de la compañera Myriam Bregaman del PTS y el Frente de Izquierda, junto a los delegados de la Comisión Interna de Kraft como Javier Hermosilla, la Gendarmería Nacional, fuerza de represión privilegiada por este gobierno, no sólo espía e infiltra a las organizaciones obreras y de la izquierda sino que posee una base de datos, el famoso Proyecto X, que constituye una verdader lista negra contra cualquiera que salga a luchar. Y esto va de la mano del fortalecimiento de las leyes represivas por parte de un gobierno que se reclama “nacional y popular” como la resiente Ley Antiterrorista, que duplica las penas para aquellos que sean catalogados como “terroristas”, denominación que puede ser aplicada, como denunciaron incluso simpatizantes del gobierno nacional, a cualquiera que proteste o peticione a algun gobierno, organismo internacional como el FMI, embajada o autoridad pública. Esperamos que esta Cámara vote a favor del pedido de Anulación de esta ley antiterrorista que presentamos desde el Frente de Izquierda, así como lo han hecho otros bloques

Hoy también vemos con preocupación dos hechos que sucedieron en la provincia. Primero, el anuncio del gobierno de que, a 36 años del golpe militar va a llenar de vallas y policías las calles de Neuquén durante la marcha de esta tarde convocada por los organismos de DDHH. Dicen que quieren “paz social”, pero esto no es más que una provocación, por eso los hacemos responsables de cualquier situación o represión que se provoque durante la histórica movilización de repudio al golpe.

En segundo lugar, una solicitada de las cámaras empresarias de Neuquén exigía la semana pasada “a los poderes públicos” que hagan lo que ellos no pudieron hacer contratando una patota armada y traída de Buenos Aires: imponer por medio de la violencia física, de golpizas y amenazas de muerte despidos a trabajadores que, según ellos “ejercen presión para obtener la satisfacción de sus derechos”, es decir, a trabajadores que reclamaban por lo justo. Intentan legitimar con una solicitada el accionar de la empresa Aqualic y de las patotas sindicales y matones que vinieron a amedrentar a los trabajadores, como las que asesinaron a Mariano Ferreyra. El nefasto precedente de este tipo de solicitadas de ACIPAN exigiendo represión fue cuando pidieron la “libre circulación de las rutas” en el 2007 y la policía fusiló al compañero docente Carlos Fuentealba. Esto no lo podemos permitir.

La lista de los compañeros asesinados en “democracia” es larga. Sólo por nombrar a algunos:

En 1995 Víctor Choque, obrero de la construcción, asesinado en Tierra del Fuego por efectivos de la policia provincial

En 1997 en Cutral Co es asesinada por la represión policial la empleada doméstica Teresa Rodríguez

En1999 la Gendarmería es enviada a Corrientes a reprimir el corte en el Puente General Belgrano de parte de desocupados. En la represión son asesinados Mauro Ojeda y Francisco Escobar.

En el 2000 durante la represión a un corte de ruta en General Mosconi es asesinado por la policia Aníbal Verón.

El 19 y 20 de diciembre de 2001 en el marco de la represión contra el levantamiento popular fueron asesinados más de 35 compañeros y compañeras en todo el país

En 2002, por orden del Gobierno Nacional las distintas fuerzas de seguridad nacionales y la Policía Bonaerense reprimen una manifestación de distintos grupos piqueteros en Puente Pueyrredón. Son asesinados Dario Santillán y Maximiliano Kosteki, en las inmediaciones de la estación de tren de Avellaneda.

En 2006 en el marco del juicio contra el represor Miguel Etchecolatz, uno de los testigos, el albañil Jorge Julio López desaparece sin dejar rastro, en la ciudad de La Plata. Julio López sigue aún desaparecido

En 2007 durante un corte en la Ruta 22 en Arroyito es asesinado por la policía provincial de Neuquén el docente Carlos Fuentealba.

En 2010 en Santa Fe, la ex-detenida y testigo en juicios contra represores Silvia Suppo es asaltada en su local y asesinada a puñaladas. Todos los organismos de DDHH coinciden en que fue un crimen mafioso en venganza por sus valiosos testimonios.

En 2010, el día 17 había sido asesinado en Bariloche el joven Diego Bonefoi, en un caso de gatillo fácil. Al día siguiente los vecinos organizan una protesta, y en la represión policial son asesinados dos jóvenes más: Nicolás Carrasco y Sergio Cárdenas.

También en 2010 Mariano Ferreyra, militante del Partido Obrero, es asesinado por los disparos de una patota de la Unión Ferroviaria, con la complicidad de la Policía Federal que liberó la zona para permitir el accionar de la patota, en el marco de una movilización por el pase a planta permanente de los ferroviarios contratados

Otra vez en 2010, en Formosa, miembros de la comunidad qom La Primavera cortaba la ruta en reclamo por sus tierras. La policía reprimió violentamente, asesinando a Sixto Gómez y Roberto López

Y ese mismo año en Villa Soldati, un predio del Parque Indoamericano es tomado por cientos de familias sin hogar. Un operativo conjunto de la Policía Federal y la Metropolitana intenta desalojar el lugar, y en medio de la represión son asesinados, Bernardo Salgueiro, de nacionalidad paraguaya, Rosmary Chura Peña, boliviana. Días más tarde bandas relacionadas al macrismo asesinan a Juan Quispe Castañeta, también trabajador inmigrante boliviano.

Hoy, hacemos este homenaje a nuestros caídos, pero sabemos que el mejor homenaje es retomar su lucha, por eso vamos a estar participando esta tarde en la marcha de las Madres. Porque ese es el lugar donde ellos hubieran estado.

Pero también marchamos por los caídos y asesinados en los gobiernos posteriores al golpe, incluyendo los más de 10 asesinados en protestas sociales durante los gobiernos kirchneristas.

Por todos ellos y por los 30000 desaparecidos decimos ¡PRESENTES!”

Alejandro López, Diputado Frente de Izquierda

(0299) 154 299 121

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